A mis amigos peronistas,
nos une la lealtad con el pueblo.
Juan Domingo Perón fue anti comunista en sus primeros años de gobierno, y gran admirador del proceso socialista Chino en su madurez política, hacia el final de su carrera, opinión que dejó plasmada en la carta de Perón a Mao. Esa es la interesante relación que une la doctrina nacional peronista con la doctrina comunista. Ambas han sido timoneles de grandes procesos de transformación social y por eso deben ser estudiadas y mejoradas a la luz de la práctica social. Las reformas nacionalistas que necesita nuestro país necesitan de una herramienta política que las haga posible, el frente único antiimperialista y anti oligárquico. Y por eso es importante el intercambio de ideas y de programas para ir forjando ese frente.
Hay dos verdades que sobresalen entre las 20 verdades peronistas: la que plantea que la economía social pone al capital al servicio de la economía y ésta al servicio del bienestar social; y la que busca “una Argentina socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana”. En cambio hay otras “verdades” que son tan difusas que han servido como tapadera o anteojera ante traiciones al programa peronista, como esa que dice que “para un peronista no hay nada mejor que otro peronista”, entonces un sindicalista que hizo echar a trabajadores que le disputaban el sindicato, es apañado por los otros peronistas que se guían por esa “verdad”. El mismo Perón, en 1973 planteó que había que cambiar esa verdad por esta otra: “para un argentino no hay nada mejor que otro argentino”.
Cuando me preguntan si soy peronista, le digo: antiperonista no soy, y si te referís a las políticas que implementó Perón en sus gobiernos te digo que las apoyo y quiero que vuelvan a implementarse, porque fueron los años más felices en cuanto a derechos sociales ganados por las mayorías populares. Ahora, si te referís a pregonar la conciliación de clases como programa político te digo que no. Nunca se ha visto en la historia de la humanidad que las clases sociales no luchen a muerte por sus intereses, con el Golpe del 55 como muestra de ello. Entonces lo importante es definir cuál parte de esa doctrina política es la pepita de oro que tenemos que cuidar, y cuál parte es cáscara vieja. Y así, fortalecer una unidad programática entre peronistas y comunistas.
Les dejo un extracto de la nota del periódico Hoy del 13/10/21.
“La pueblada del 17 de Octubre, hegemonizada por la burguesía nacional, no solo abrió paso al triunfo del proyecto nacionalista y reformista-burgués que encarnaba el peronismo. También reafirmó el camino de las «puebladas», el de la Revolución de Mayo de 1810 y el de las insurrecciones radicales. Camino reiniciado, en otras condiciones históricas, con el Cordobazo de mayo de 1969 y, después, con el Argentinazo del 19 y 20 de diciembre de 2001 y la Rebelión Agraria de 2008. Un camino por el que las masas proletarias y populares –con la dirección del Partido Comunista Revolucionario– pueden recuperar sus conquistas históricas y avanzar hacia la revolución democrática, agraria y antiimperialista, que asegure la liberación definitiva del pueblo y de la Patria”.
¡¡Feliz 17 de octubre!!
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