Los que no trabajan, y los que sí.

Respecto de quién trabaja -y quién no- se da una lucha tan grande, que se ha generado una niebla muy espesa, ideológica, para que nadie pueda ver con claridad quienes trabajan y quienes son los que viven del trabajo ajeno.
Enumero algunas tésis para desmontar mentiras que de tanto repetirse parecen verdades. Cada tésis va con un ejemplo.
Primero: La economía se mueve gracias a una clase de trabajadores/as que son los imprescindibles, los que producen la base material. Sólo genera valor -no todo trabajo genera valor- la fuerza humana puesta a trabajar en cosas útiles. Esas cosas útiles son la base material que da confort a la humanidad. Teniendo resuelta esa base material se sostiene la pirámide social. Ejemplo: puede funcionar cualquier fábrica sin sus dueños, pero no puede funcionar sin sus operarios/as.
Segundo: el capital no mueve a la economía, sólo el trabajo lo hace. El capital no es más que trabajo social previo acumulado y apropiado por los capitalistas. Todos los días la fuerza de trabajo puesta a trabajar posibilita que el capital se valorice y se reproduzca. Sin trabajo humano el capital se extinguiría como una burbuja en el aire. Ejemplo: las crisis financieras -como la de 2008- se producen cuando hay una expansión del crédito que no se corresponde con una expansión de la economía real.
Tercero: el sistema capitalista arma la pirámide invertida. Los trabajadores más importantes, los que sostienen la base material creando valor en alimentos, vestimentas, y tecnología, son los peores pagos. En cambio, los que le sirven al capital, los financistas, ceos y demás jerárquicos que controlan y manejan las empresas son los que más rédito se llevan a la hora de repartir. Y los mayores beneficiarios son los propietarios, las 1000 familias que en la Argentina no trabajan, y usufructúan relaciones de poder y propiedad que les aseguran una renta millonaria por 10 generaciones. Son los herederos de los reyes de España, los herederos de los terratenientes que se quedaron con la Argentina luego de las masacres de la patagonia, etc.
Cuarto: Es mentira que el dueño de un banco trabaje. Es mentira que hizo su capital con su esfuerzo. Es mentira que su inteligencia lo hizo rico. Tomemos el ejemplo de algún millonario de Mendoza, Vila o Pescarmona, y encontraremos un hilo común entre el Estado, los negocios y muchos obreros/as trabajando alrededor, muy difícil de ocultar.
Quinto: la gran producción es social. Sólo quien planta una papa o una lechuga, al cosecharla podrá decir “a esta papa o lechuga la hice yo”, pero la gran producción capitalista es otra cosa, son millones de trabajadores bajo condiciones laborales garantizadas por el Estado lo que hace funcionar al sistema social de producción capitalista. Ejemplo: la empresa estadounidense que vende celulares iphone, contrató en 2010 a una empresa china que cuenta con el aval del Estado chino para instalarse en una de las ciudades más pobres de ese país, para emplear a 350.000 obreras/os y pagarles 20 veces menos que un salario promedio en EEUU.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

“San Jorge es un saqueo a plena luz del día”:

Los daños de las heladas no son naturales